La realización de toda obra requiere de una finalidad y de gente que la coordine. En la Basílica de Guadalupe tenemos como finalidad dar a conocer el infinito amor que Dios nos tiene y que nos ha manifestado de muchas maneras. Una de ellas es la de habernos dejado la imagen de Santa María de Guadalupe para que a través de Ella, nuestras oraciones no sólo lleguen hasta el Padre, sino que también se acreciente nuestro compromiso de vivir y proclamar nuestra fe. Es posible alcanzar esta finalidad cuando nuestros pastores ponen lo mejor de sí mismos para que el mensaje de salvación llegue al mayor número de personas. Por eso agradecemos al Señor la presencia del gran número de sacerdotes y laicos que hacen, en el conjunto de la pastoral general, el trabajo específico de la Pastoral Litúrgica. San Ignacio de Loyola afirmaba que la vida del ser humano se plenifica cuando se ama y se sirve a Dios y a los hombres. | ![]() |
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